Monthly Archives: April 2011

Ni estaba muerta ni andaba de parranda. {aunque me hubiera gustado}

Ni estaba muerta ni andaba de parranda. {aunque me hubiera gustado}

Toc, toc. ¿Hay alguien ahí?. No tengo perdón, lo sé. Que si el trabajo, que si el doctor, que es que mi perro se comió mi tarea…ah no, que yo no tengo perro, pues.

Rapidito les cuento lo que he hecho, lo que he pensado de hacer y que no he podido y lo que tengo en planes para cuando a los cerdos les salgas alas.

  • Me han hecho varios exámenes, me han volteado como un guante y me han puesto con las patas pa’rriba como no he dejado a nadie jamás que me ponga, me han visto hasta lo más recóndito, allá donde no te pega la luz y no se te broncea ni con lámpara ultravioleta, me han hecho llorar y reír, ilusionarme y querer morir. Y aún y todo esto, les he tenido que pagar.
  • He hecho varios blogs de cocina y estoy muy contenta con el resultado (espero mis clientes también). He tenido la fortuna que son tod@s un amor y que me soportan a veces más que yo misma. ¿Han visto que chulos han quedado?
  • Hablando de blogs, hace unos días estaba ya lista para fotografiar una ríquisima pizza de pascua cuando se me ocurre ver mi blog y lo veo to’ patas pa’rriba. Como todo lo gratis cuesta más al final, Photobucket decidió que ya estaba bueno de tener tantos parásitos(o sea yo) a sus costillas y decidió darme un buen susto cerrando mi cuenta por algunos días. Ya se resolvió el problema, pero la estresada que me dí esos dos días no se me quita ni yendo a bailar a Chalma.
  • He cocinado. No he fotografiado nada, me he comido todo y ahora solo espero cuando iré al dietista y me dirá que en castigo por haber recuperado todo el peso perdido me pondrá a pan y agua por el resto del año. Algunas de las cosas que he hecho y que de verdad espero compartir pronto las recetas son: Pizza de pascua al queso (muy típica de aqui), Casatiello napolitano, Tiramisù de fresas y más cosas que reposan sonoramente en mi caderas y que se niegan a abandonarme.
  • He cambiado un poco el blog ¿Lo han notado? La estructura es la misma, solo he dividido la cabecera para poner ahi la caja de búsqueda y he cambiado un poco los colores. No se acostumbren, que conociéndome de seguro lo cambiaré de nuevo dentro de poco tiempo. ¿Alguien se anima a hacerme un template? digo en serio, que hace poco leí que quien se dedica a esto de los templates nunca está contento con el suyo… Así estoy yo :(
  • He cambiado también el diseño (si se podía llamar diseño a lo que tenía antes) del sitio de Cappuccino Factory y agarrense…Por fin, por fin he puesto nuevos templates. He implementado nuevas características. Por ejemplo las fechas en formato calendario, la cabecera dividida en dos, los iconos sociales con diseños y muchas más cosas.
  • Tengo muchísimos planes pero por ahora me pongo un poco en stand-by porque dentro de poco me voy a mi casita fuera y regreso el domingo por la noche, que nos vamos a pasar la pascua allá y nos llevamos aparte de la familia algunos amigos para que seamos más y comamos más y nos divertamos más y engordemos todos juntos, no solo yo.
  • Y si como siempre digo que el prometer no empobrece, les prometo que regresando los visito, que los extraño y extraño los tacos de ojo que me doy con sus recetas y demás. :)

Buona Pasqua a tutti!

Las peras, Meg Ryan y yo. { asunto de ángeles, creo }

Las peras, Meg Ryan y yo. { asunto de ángeles, creo }

 

¿Se acuerdan de la entrada donde les decía que las peras y yo no nos llevamos bien?. No. No creo, porque la escribí hace mucho, cuando me seguian solo dos o tres personitas muy lindas además de pepito y su muñeco de peluche.
Bueno, pues si se la perdieron esta es una buena oportunidad de leerla y si les da flojera (que es muy posible) se los digo otra vez: Las peras me odian. No hay nada que hacer. Las veo hermosas, incitantes y mucho más apetecibles que la más roja de las manzanas, incluyendo la que mordió Adán.

Cuando voy al mercado y camino por los pasillos regodeándome con los colores de la fruta por doquier, los olores mezclados y las texturas de los productos exóticos que se encuentran ahí; invariablemente las encuentro, de todos tipos y colores. Y las compro. Las compro siempre.

Luego llego a casa y las lavo, con cuidado, como anticipando el momento de la primera mordida y es que aqui no me quiero poner cursi, pero cuando veo a Meg Ryan en City of Angels que le describe a Nicolas Cage a que sabe una pera, no puedo dejar de imaginarme en los zapatos de la Ryan cada vez que muerdo una (y no solo en los zapatos, sino en el cuerpo, la cara, la vida de lujos que ha de tener, etc.).

Pero ¡Oh desilución! mi maravillosa, sensualísima y jugosísima pera se convierte como por arte de magia en un vil, ordinario e incomible fruto donde los jugos en lugar de resbalarme por la barbilla se me van directo al esófago y la dulzura se vuelve amargura. De pura rabia pues.

¿Cómo es posible que si para la Meg Ryan y para todo el resto del planeta tierra una pera pueda ser deliciosa para mi es como jugar a la ruleta rusa? ¿Por qué me deben tocar las peras más desabridas, pastosas e incomibles de toda la cosecha italiana? Las escojo cuidadosamente, las lavo con atención, les hablo con cariño y hasta me ridiculizo actuando como la Ryan para ver si así se apiadan de mi y me conceden un poco de su dulzura. Nada. Yo no escojo las peras. Las peras escogen a mi.

Y bueno, todo este rampage fué solamente para decirles que compré unas peras preciosas hace unos días, intenté comerlas crudas como la gente normal y pasó lo que tenía que pasar. Que eran horribles.
Así que decidí (como siempre) darles matarile-rile-ron y asesinarlas con el cuchillo de mi desprecio. Ok. No. Solo las batí un poco para hacer una crostata de peras, queso y canela.

Era deliciosa. En un arranque de inspiración la serví bañada con yogurth de peras (toma ahí tonta pera, tonta que te como toda) y pedí a mi marido que le llevara un poco a unos amigos. Adiós peras, adiós. Yo no me rindo y así llene Roma de tortas y crostate, un día daré con la mejor pera, esa que la Meg Ryan se come y le describe a Nicolas Cage.

Crostata de peras

Para la masa:

  • 120 gr harina 00
  • 30g de azúcar glass
  • 90 gr di mantequilla fría
  • 1 huevo
  • 1 cdita de canela

  Para el relleno:

  • 3 peras medianas.
  • 40g de azúcar
  • 1 huevo
  • 150g de queso untable (philadelphia, mascarpone, etc.)

Poner la harina cernida a fuente en la mesa de trabajo. Agregar la mantequilla y con un cuchillo unirla poco a poco con la harina (sin tocarla con las manos)como si estuvieran cortándola hasta que se forme una especie de harina grumosa (como si fuera arena).

Cernir sobra el azúcar, agregar la canela y continuar mezclando con el cuchillo. Hacer un huequito en medio y agregar el huevo. Con la ayuda de un tenedor batir el huevo y dar una trabajada a la masa solo con el tenedor, tratando de mezclar los ingredientes. Ahora si es el momento de trabajar la masa. Es una pasta frolla (o lo que es lo mismo, masa quebrada), por lo que no se debe trabajar mucho, debe ser una amasada rápida y simple. Nada de giros, golpes y esas cosas.

Envolver en papel film y dejar reposar en el frigo por 1hr.

Mientras tanto lavar y pelar las peras. Dejar una aparte y las otras dos batirlas en el mixer. Batir en un bowl el huevo junto con el queso, agregar el azúcar y continuar batiendo hasta acremar todo. Agregar la papilla de peras y con un tenedor amalgamar todo. Cortar en trocitos la pera restante, agregarla a la crema que habíamos hecho y mezclar todo delicadamente.
Poner a reposar en el frigo.

Calentar el horno a 175°. Estirar la masa y forrar un molde para tarta previamente engrasado, pinchar el fondo y los lados para evitar que se alze. Hornear la crostata por 10min. Sacar y poner el relleno y hornear a 180° hasta que el relleno se sienta compacto (aprox 20min).

Buon appetito!