Monthly Archives: November 2010

Noviembre, de nostalgias y {melanzane al funghetto} -Berenjenas al horno con tomillo, vinagre balsámico y aceite de oliva extravirgen-.

Noviembre, de nostalgias y {melanzane al funghetto} -Berenjenas al horno con tomillo, vinagre balsámico y aceite de oliva extravirgen-.

 

Noviembre se ha convertido en mi mes favorito. Noviembre es el mes que aloja mi fiesta mexicana favorita, en noviembre pisé por primera vez el suelo de Praga (la ciudad europea que prefiero), pero sobre todo, hace ocho años, una tarde fría de noviembre llegué a Roma con la intención de pasar unas semanas al lado del amor de mi vida.
Y noviembre me atrapó, y Roma me atrapó, y la familia de Max me atrapó. Y las semanas se convirtieron en meses y los meses en años.

Pero aún no dejo de sorprenderme cuando alguien me hace la misma pregunta que he escuchado a lo largo de estos años:

¿No extrañas tu vida en México? Mi respuesta es siempre la misma: Si, tanto. Pero si me dijeran que en este momento tengo la oportunidad de regresar atrás y darle otro giro a mi vida creo por cuanto mi decisión pudiera ser diferente, acabaría siempre en el punto exacto donde me encuentro ahora: Viviendo en Roma con Max. Casados o de amantes, con hijos o sin ellos. Querría que fuera exactamente como ahora: En nuestro pequeño apartamento compartiendo una vida juntos.

Y querría también, estar sentada a la mesa comiendo melanzane al funghetto. Aún cuando si por algún caso de la vida, un napolitano llegara a este sitio y viera mi versión de melanzane al funghetto seguramente me reportaría a Blogger y pediría de cerrar mi blog -por aquello que esta receta tiene tantos cambios de aquella original-, prefiero por sobre todas las cosas esta versión, que en la original tienes que freír las berenjenas y agregarle tomate -hay quienes son más aventureros y hasta un puñado de parmesano le agregan-.

Una cosa es cierta, albahaca, tomillo, perejil e incluso yerbabuena. Cualquiera de estas hierbas se acopla perfectamente a las berenjenas. Yo me he decidido por el tomillo, visto que la yerbabuena y la albahaca en este periodo escasean un poco.

Como decidan prepararlas, al horno o fritas, con tomate o sin. Un buen pedazo de pan es requerido, que sin el ¿Cómo harán para limpiar el plato?.

Melanzane al funghetto – Berenjenas al hongito

  • 750g de berenjenas
  • 40g de aceite extravirgen de oliva
  • 2 dientes de ajo sin alma (sin la parte del centro), cortados a la mitad
  • 4 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
  • 1 puñado de tomillo fresco
  • sal

Lavar y cortar las berenjenas en cuadros, ponerlas en un recipiente y agregarles la mitad del aceite de oliva, los ajos, el vinagre y finalmente un poco de tomillo fresco. Dejar reposar por al menos media hora. Calentar el horno a 180°. Agregar un poco de sal a las berenjenas, girarlas un poco y ponerlas en una charola previamente cubierta de papel para hornear. Hornear por 15min o hasta que estén al dente (cremositas de la pulpa y un poco duras de la piel). Sacarlas y dejarlas enfríar. Al momento de servirlas rociarlas con el resto del aceite de oliva y un poco más de tomillo fresco.
Frías se aprecia mucho más el sabor y son buenísimas para acompañar la carne de la cena o como plato único en el almuerzo.

De melancolías y otras cosas: Jalea de ciruelas especiada.

De melancolías y otras cosas: Jalea de ciruelas especiada.

>

Si hay una estación del año que trae tanta melancolía esa es el otoño. No sé, serán las hojas de los árboles que se caen y que en cierta parte simboliza un poco la decadencia, será que todos a una cierta edad de nuestra vida nos sentimos decadentes y añoramos la “juventud”. Pero a decir verdad, yo me siento aún joven y creo (y espero) que ustedes también.

Octubre y Noviembre son los meses en que más añoro México. Despertarme a mitad de la noche con la luz de la luna que se filtraba tanto por la ventana de mi departamento que no necesitaba encender la luz si tenía que levantarme a tomar agua. Respirar ese airecito fresco al abrir la puerta y salir de camino al trabajo. Gozarme esos escasos minutos caminando de mi casa a la parada del autobús, con la mente en blanco, solo el aire fresco de octubre, las hojas revoloteando y yo con mis botas para la lluvia. Ah…las tardes de lluvia con una taza de té en la mano.

Llegaba noviembre y con ello mi fiesta mexicana favorita. Día de muertos. Ya, soy consciente que para los europeos esta confesión es un poco macabra. Pero es que de verdad, tendrían que vivir en México para darse cuenta de que no hay nada macabro cuando de festejar la muerte se trata.
Flores de zempasuchil por todos lados, calaveritas, pan de muerto, paseos al Festival de las Calaveras en Aguascalientes, y sobre todo…Catrinas! ah… las Catrinas, con sus vestidos coloridos, sus sombreros emplumados y sus sonrisas sin dientes.

Y con todo y mis nostalgias, me disfruto estos meses también en este “lado del charco”, aún cuando las mañanas son tan frías que parece más bien un invierno temprano que un otoño nostálgico. Me gozo las calles húmedas de Roma, con su tráfico y sus ruidos, la piedra mojada de la Basílica de San Pedro, las avenidas tapizadas de hojas secas, las frutas de la estación…Al fin y al cabo ¡también aquí es otoño!.

Jalea de ciruelas especiada

  • 1k de ciruelas
  • 200g de azúcar morena
  • 10 clavos de olor
  • 2 vainas de vainilla
  • 400ml de agua

Deshuesar las ciruelas y cortarlas en pedacitos. Ponerlas en un recipiente a marinar con el azúcar y la vainilla (abrir las vainas y rascarlas por dentro) por 2hrs. Poner a hervir el agua junto con los clavos hasta que se haya consumido la mitad. Quitar los clavos, agregar las ciruelas y bajar al fuego. Cocinar por 2hrs moviendo constantemente con una cuchara de palo. Pasar por el mixer. Dejar enfríar y envasar.