Monthly Archives: May 2010

Recuerdos de los años ochenta y una sorpresa para Max

Recuerdos de los años ochenta y una sorpresa para Max

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Hoy mientras veía este video me puse a pensar que en los años de diferencia que nos separan a mi marido y a mi. Ocho.

Yo no recuerdo esa canción. No soy ninguna jovenzuela, vaya que tengo mi edad (36 para ser exactos), pero en los años ochenta -para ser precisos en el ’84- yo tenía solamente diez añitos y escuchaba Parchís y mi programa favorito era Katy la Oruga. Mi hermano, cinco años mayor que yo, escuchaba Kiss y otros grupos que yo jamás estuve interesada en seguir.

Max en ese entonces escuchaba Spandau Ballet, Wham!, Police, Bruce Sprinsgteen, Genesis, Duran Duran, U2, Boy George etc, etc. Y cuando vemos juntos ese video me dice el nombre de cada uno de los artistas en el, luego va y saca sus disco de vinil mientras yo, embelesada, lo miro y sonrío pensando en el joven que fué y que yo nunca conocí.
Entonces busco fotos, fotos donde lo veo de vacaciones en la costa de Francia, Sicilia, la Costa Brava y en otras playas que a mi me hubiera encantado conocer cuando era adolescente.
Lo veo en traje de baño luciendo un cuerpo bien formado, fruto de horas y horas practicando Judo. Lo veo reír con su grupo de amigos, casi los mismos de ahora, con chicas que quizás que cosas habran compartido juntos. Y muero de envidia, porque hubiera dado media vida con tal de haber nacido unos años antes y haberlo conocido entonces, me hubiera gustado ser una de esas chicas en bikini que jugaban en la playa y que disfrutaron de esas vacaciones con él.

Luego entonces recuerdo que yo compartiré con él el resto de la vida y que juntos caminaremos hacia el final de nuestra existencia.
Hemos apenas cumplido siete años de casados y tengo tantas experiencias de esos años juntos que creo no me ajustará la vida para recordarlas.
Fué el primer hombre que me enseñó a caminar en las calles de París. El que me llevó de luna de miel, el que estuvo conmigo en los momentos más duros de la enfermedad de mi madre. Ha sido con él con quien he aprendido tantas cosas y que cada día que me enseña nuevas formas de ver la vida. Es él quien me prepara el desayuno cada mañana, aún cuando no está presente (dejándome un cappuccino en el microondas) y espero será él quien me acompañe en mi lecho de muerte ya que le he hecho prometer que no morirá antes que yo. No soportaría estar sola.

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Entonces me dirijo a la cocina y preparo muffins, porque sé que le encantan y que cuando regrese del trabajo lo primero que hará después de darme un beso será ir a la cocina atraído por el perfume de horneado que inunda la casa. Esas son algunas de mis pequeñas sorpresas para él.

para 12 muffins:

225g de harina 00
95gr de mantequilla
2 cdas de polvo para hornear
1 pizca de bicarbonato
1 pizca de sal
1/2 taza de azúcar
1/2 taza de crema
50ml leche
1 huevo entero
1 yema
Mermelada de fresas hecha en casa

Derretir la mantequilla en el microondas y dejar enfríar. En un bowl grande cernir la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Agregar el azúcar y mezclar bien los ingredientes. En un bowl aparte poner la mantequilla, la leche, la crema y los huevos y batir hasta obtener una crema. Lentamente agregar los ingredientes secos y mezclar suavemente con una espátula poniendo atención de no batir demasiado.
Llenar los moldes para muffins y antes de meter al horno insertar una cucharada de mermelada en cada uno. Hornear por 25min a 175°.

*Servir con un beso y un abrazo cada uno*

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Las peras y yo: Tarta de peras, gorgonzola y ricotta.

Las peras y yo: Tarta de peras, gorgonzola y ricotta.

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Al contadino non far mai sapere, quanto è buono il formaggio con le pere.

“Al campesino no hagas nunca saber, cuanto es bueno el queso con las peras” (obviamente en italiano tiene más sentido y se refiere que si el campesino sabe cuanto van bien el queso y las peras juntas, nunca más te las vendería porque se las comería todas).

No soy una gran fan de las peras, a pesar de cuanto pueden ser jugosas, dulces y perfumadas; la mayoría de las veces que como una resulta arenosa e insípida, como si la pera más disgustosa del canasto estuviera esperando solo a mi para comerla, mientras aquellas más ricas van a parar siempre en boca de otros.
Aún así, me encantan cuando se combinan con algo salado, por ejemplo en una ensalada o en la pizza. Uno de los primeros platos que sirvieron en la comida de mi boda fueron precisamente raviolis rellenos de pera y queso (gorgonzola y parmesano). Y fueron de tal éxito que hasta el día de hoy algunos se los recuerdan.

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Tenía un poco de pasta congelada que me había quedado de una tarta que le había preparado a mi sobrino (que pilló el sarampión y tuvo que estar en casa encerrado dos semanas), unas peras que no se decidían a madurar del todo y un poco de quesos rezagados en el refrigerador. Así que pensando que por nada del mundo me comería esas peras solas, decidí hacer una tarta.

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La receta es de lo más simple. Pueden usar la pasta que más les guste, va bien con todo, con pasta frolla, con pasta para pizza, hojaldre, etc.

100g de gorgonzola
200g de ricotta
1 pera pequeña sin cáscara y cortada a cuadritos.
1 pera mediana cortada en rodajas verticalmente
una pizca de sal

Pasar 5s la ricotta, la sal y la pera en cuadros en un mixer. Poner en un bowl y agregar el gorgonzola, incorporar todo con una cuchara hasta obtener una pasta omogenea. Untar esta pasta en la tarta de tu preferencia (pre-horneada) y meter al horno por 10min. Enfríar y agregar rodajas de pera fresca.

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Tartinas con mermelada de cerezas, las primeras de la estación

Tartinas con mermelada de cerezas, las primeras de la estación

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El buen tiempo ha regresado. Son dos días seguidos que amanece soleado y continua así por el resto del día. De sueño.

La temporada de cerezas está apenas comenzando y aunque aún no se encuentran en todas parte, algunos agricultores en el mercado que frecuento ya las tienen a la venta. Un poco caras ( 9 euros al kilo) pero irresistibles a la vista.

Como a las fresas, yo las adoro y mi suegra lo sabe y me las trae por kilos. Yo las lavo y las como todas de un jalón, mientras estoy sentada de frente a la PC o mientras veo una película. Una tía de Max supo cuanto me gustaban y ella también me manda casi todos los días.

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Esta vez he decidido que las usaré en otra cosa aparte de comerlas directamente del bowl. Prometo.
Para empezar he usado las pocas que compré en hacer una mermelada veloz que usé para unas tartinas de pasta frolla que horné para el desayuno.

Para la mermelada:

500g de cerezas lavadas y deshuesadas.
350g de azúcar.
El jugo de medio limón.

Se ponen las cerezas en un recipiente con el azúcar y el jugo del limón. Dejar macerar en un sitio fresco por toda la noche. Al día siguiente ponerlas en una cacerola a fuego bajísimo y cocinar moviendo constantemente durante 30-40 min. Pasar la mezcla por el mixer y dejar enfríar antes de envasar.

Para las tartinas (6):

220g de harina
100g de mantequilla fría cortada en cuadritos.
1 yema
80g de azúcar

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Preparar la pasta frolla poniendo la harina cernida y el azúcar. Hacer un hueco al centro, agregar la mantequilla y la yema. Empastar velozmente, primero con la ayuda de un cuchillo y luego con las manos, sin amasarla demasiado. Envolver en una película de plástico y poner a reposar en el frigo por media hora.
Encender el horno a 175°. Prepara los moldes con un poco de mantequilla y harina. Corta seis círculos de papel encerado para hornear.
Sacar la pasta del frigo y extender con un rodillo hasta obtener una pasta de 3cm de grosor. Usando el rodillo, extender la pasta en los moldes y cortar los sobrantes con un cuchillo. Adaptar la pasta en los moldes ayudándose con un poco de la masa. Con un tenedor pinchar la pasta, para evitar que se alce durante la cocción. Poner en cada uno un círculo de papel para hornear y rellenar con arroz.
Hornear durante 20min. Quitar el arroz y el papel y meter al horno por 15min. Dejar enfríar en una rejilla antes de desmoldar. Untar las tartinas con la mermelada de cereza.

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