Monthly Archives: January 2010

Somewhere, over the Rainbow.

>Ayer por la noche mientras veíamos el penúltimo capítulo de la octava estación de ER y sonaba la canción “Somewhere over the Rainbow” en la versión de Israel K. Me dí cuenta de que algo no iba bien, es decir, en la atmósfera.
Verán, yo soy una llorona nata, tengo corazón de pollo y lloro por las cosas más estúpidas que puedan imaginar. Lloro al escuchar una canción, el ver una escena alegre o triste, hasta con este comercial de Mulino Bianco. Ya.
Y claro, en ese capítulo, donde el protagonista muere, no es la excepción. Lloro siempre como una magdalena…

Solo que ayer no solo eran mis sollozos que se escuchaban. Eran también los de Max y me tomó solo un segundo para adivinar que la razón de su llanto no era la escena. Era el escuchar una canción que le recordaba a su padre.

Perdimos a mi suegro el verano pasado y aunque a veces pienso que la que sufre horrores por esa pérdida es mi suegra (55 años de casados), no deja de lado el hecho que también mi marido sufre. Por cuanto se hace el fuerte, por cuanto esfuerzo le lleva el seguir con su vida de siempre…resta la realidad de que ha perdido a su padre.
Verán. La mayor parte de los hombres llevan una relación amor-odio con los padres, sobre todo en la adolescencia. Con mi suegro fué diferente, mi marido y él trabajaron juntos por años en el negocio de familia.
Todos los días mi suegro se levantaba a las 5:00am, preparaba el café y despertaba a su hijo para desayunar e irse juntos a trabajar hasta las 11am, hora que llegaba mi suegra al negocio, tomaba a su marido del brazo e iban a tomarse un café al barcito de la esquina. Al mediodía se iban mi suegra y mi marido a casa, comían y Max se acostaba a tomar una siesta hasta a eso de las 3, se levantaba y se iba de nuevo al negocio donde le daba el cambio a mi suegro, que iba a casa, comía y veía la televisión o tomaba siesta hasta a eso de las 6, hora en que se levantaba y regresaba al negocio de nuevo a ayudar a Max. Cerraban alrededor de las 8pm, hacían el corte de caja y regresaban a casa para cenar juntos.
Asi por muchos años.

Cuando Max y yo nos casamos y nos fuimos a vivir por nuestra cuenta fuera de Roma. Max se levantaba a las 4:00am, manejaba hasta Roma, llegaba a casa de sus padres donde mi suegro ya lo esperaba de pié en el portal y se iban juntos a trabajar (el negocio está a unas seis cuadras).
Había mañanas en las que el despertador no sonaba o por alguna razón a Max se le hacía un poco tarde, entonces llegaba y al ver que mi suegro no estaba esperándolo, manejaba por las mismas calles de siempre, solo para verlo a lo lejos caminando rumbo al trabajo. Tomaban el desayuno en el mismo bar de toda la vida y entonces abrían el negocio.

Uno de esos días que se le había hecho tarde, Max regresó a casa y me dijo algo que no sé porque razón se me quedó grabado para siempre:
Hoy mirando a babbo caminar, con su abrigo largo y sus pasos cansados, me dió la impresión de ver un dinosaurio -dijo divertido, refiriéndose a un abrigo que mi suegra le había comprado el cual terminaba por la parte de atrás en un óvalo-
Entonces añadió con un dejo de tristeza: babbo es grande y sé que un día no muy lejano lo perderé.

Pensando ahora en esa frase, me doy cuenta de que todos tememos el perder a nuestros seres queridos y en una cierta manera sabemos que por ley de naturaleza, no tocará enterrar a nuestros padres, pero que cuando eso realmente sucede, nadie, por mucho que nos preparemos para ese hecho, podemos resignarnos tan facilmente.

Max tiene los más bellos recuerdos que un hijo pueda tener de un padre.De cuando lo cargaba sobre los hombros y lo llevaba al estadio a ver su equipo de futbol favorito, de las vacaciones en la nieve juntos, de los años que trabajaron mano a mano y sobre todo, de una educación con un único y principal ingrediente: El amor.

Han pasado pocos meses desde su partida y aún hay días en los que me parece que timbrará de un momento a otro, abriré la puerta y lo veré de pie con su sonrisa y un plato de spaghettis en la mano, que mi suegra ha apenas preparado y me manda para comer.
Cuando me acuerdo de él lo veo siempre llorando de emoción en mi boda, llamándome stellí (estrellita) y diciéndome que soy la mejor nuera que le podría haber tocado, que soy la cuarta hija y que son las personas más afortunadas del mundo porque yo llegué a sus vidas.

Yo también lo extraño tanto y sé que en algún lugar, sobre el arcoiris…estará él con su misma sonrisa de siempre, mirándonos.

Sé que me he puesto muy densa en las últimas semanas, creánme, no son las fechas. Las cosas se han dado de esta manera y no sé como manejar la situación, solo sé que escribir es la única cosa que me ha ayudado a sacar toda esta tristeza que se me juntó a lo largo del año pasado. De nuevo vine aqui con la idea de escribir una receta, una anécdota divertida, compartir algo lindo…pero de nuevo salió esto.

Muffins y miedos

Muffins y miedos

>Muffins

Max está de vacaciones. 10 días completitos para relajarse y disfrutarlos juntos. Así que cocinamos, cocinamos y cocinamos. Hemos hecho muchas cosas, nuevas recetas, fotos. Fuimos a Piazza Navona el día de La Befana y me compró un algodón de azúcar (que eran como mínimo 25 años que no comía uno), mismo que botamos porque después de dos pellizcos nos dimos cuenta de que nos vendría un coma diabético si nos lo hubiéramos terminado.

En los últimos de este mes se le termina el contrato de trabajo y visto como se las gastan, lo tendrán en stop por todo el mes de febrero y en marzo le harán otro contrato por un año.

Tenemos tres opciones: Ir a México, un crucero por el Nilo (que son años que lo queremos hacer) o un safari en Africa. Obviamente la más viable será ir a México, no puedo seguirlo posponiendo. No quiero ir, no quiero ver la casa sin mi mamá, no quiero ver a mi hermana con la cual por primera vez en mi vida estoy enojada. No puedo hablar de que pasó porque temo me juzguen. Me duele muchísimo estar peleada con ella y sé que ella lo está pasando peor. Tengo un círculo del tamaño del mundo por cerrar en México y yo me rehuso completamente a hacerlo, por cobarde, por apatía, por temor al rídiculo, por temor al reproche, por temor al rechazo…en fin. Por miedo. Pero no puedo seguirlo posponiendo.
Por otra parte, muero por ver a mi hermano Eli, a mi papá a Ana, a mis amigos en Aguascalientes y la verdad, aunque rabiosa con todo mi ser…muero por ver a mi hermana y a los gemelos.

Sé que si otra vez me echo para atrás y no voy a México y nos largamos a otra parte (como el año pasado), seguiré con esta piedra a cuestas. Y no sé que hacer.
Mientras tanto la próxima semana iremos a comprar los boletos. No veo la hora de estar frente al agente de viajes y contestar a la pregunta: Entonces chicos ¿A donde les gustaría ir de vacaciones?. *plof*

Se aceptan empujones morales.

Muffins
Mientras tanto, les comparto una receta base para unos muffins de lujo. El resto se los dejo a su creatividad, pueden usar vainilla, canela, rayadura de limón o naranja, cardamomo, jenjibre, etc, etc, para el aroma y sabor. En cuanto a fruta, bueno, las opciones también son muchas: arándanos, fresas, mango, banana, chocolate, pasas, nueces, pinoles, pistaches, frutas de bosques, etc, etc.

  • 3 1/2 tazas de harina
  • 1/2 cdita de bicarbonato
  • 1/2 cdita de sal
  • 4 cditas de polvo para hornear
  • 1 taza de azucar
  • 5 onzas de mantequilla derretida
  • 1 taza de crema
  • 1 taza de leche
  • 2 huevos enteros
  • 1 yema

En un recipiente mezclar muy bien los ingredientes líquidos. En un recipiente aparte mezclar los ingredientes secos y luego agregarlos a los líquidos mezclando con una espátula delicadamente, por pocos segundos. no importa si quedan algunos grumos.
Engrasar los moldes para muffin o usar moldes de papel para forrarlos. Con la ayuda de dos cucharas llenar hasta el tope cada molde y hornear por aproximadamente 20 minutos a 190° o hasta que vean que adquieren un color dorado. Salen más o menos 12-14 muffins, dependerá del tamaño del molde.

Tips:

  • Llenen siempre los moldes hasta el tope, estamos horneando muffins, no cupcakes.
  • No usen la batidora. Los muffins son muy simples de hacer por esta razón, no debemos batir por largo tiempo sino más bien mezclar delicadamente con una cuchara de madera o una espátula. Si ven que quedan algunos grumos, no importa, lo importante es que la mezcla debe ser espesa y lista para ponerse en los moldes con el uso de una cuchara y no tener que vertirla como se hace con la mayoría de los pasteles.
  • Precalienta siempre tu horno a una temperatura alta, asi cuando metas tus muffins estos comenzarán a cocerse rápidamente, evitando que se salga la masa por los bordes y en su lugar crezca hacia arriba. Después de los primeros 10minutos, pueden bajar la temperatura y dejarlos terminar de hornearse.
  • Dejen siempre un molde vacío y en su lugar llenenlo con agua, el vapor hace que los hidratos laboren mejor.
  • Dejen reposar los muffins dentro la bandeja por unos 10min después de horneados, después de esto los pueden sacar y colocar en una rejilla para dejarlos enfríar.

Spaghetti all’Amatriciana

Spaghetti all’Amatriciana

>Spaghetti all'Amatriciana
Amatrice es un pueblito que está en la región de Lazio (centro de Italia), aunque se dice que cuando se inventó esta receta geográficamente estaba en Abruzzo (la región vecina) y que fueron los numerosos pastores los que sin tener otra cosa a la mano que guanciale (un tocino hecho con cachete de cerdo), pecorino (queso estacionado hecho con leche de oveja) y spaghetti  y en las largas jornadas fuera de casa, preparaban esta receta, misma que ellos llamaban Gricia.
Cada agosto en Amatrice hacen la feria del Spaghetti (La Sagra degli spaghetti all’Amatriciana) en la cual se degusta esta riquísima salsa en cualquiera de sus variantes.


Con el tiempo y la llegada del tomate a europa, la receta se adaptó, agregándoselo y haciendo de ello una salsa más condimentada. Esta receta es hoy en dia uno de los típicos platos romanos, pero si un día se encuentran por estas tierras yo les recomendaría visitar Amatrice (no muy lejos de Roma) y degustar este plato en el pueblo donde tiene sus origines.
A continuación les pongo una lista de curiosidades acerca de esta receta:

  • Aunque si en la mayor parte de las recetas que encontrarán en internet el uso de bucatini (un tipo de pasta hecho a forma de cañita para sorber) es bastante común, son los spaghetti los verdaderos protagonistas de esta receta, tan es así que a la entrada de Amatricia los letreros dicen: Amatricia, pueblo de los espaghettis.
  • Una de las variantes que prefiero (viviendo en Roma) es la que lleva cebolla, le da un sabor muy especial en mi opinión, pero pueden prescindir de ella ya que la receta original NO la incluye.
  • En Roma tienen por costumbre agregar el pecorino hecho en esta región, lo que sin ser una gran variante, para los que hemos probado el hecho en Abruzzo si que sentimos la diferencia ya que el famoso pecorino romano tiene un sabor más fuerte.
  • En algunas regiones del norte, usan panceta en lugar de guanciale, lo que sería el equivalente a utilizar agua en la preparación de un pastel en lugar de leche, queda igualmente rico, pero el sabor es muy diferente.
  • Igualmente usan parmesano en lugar de pecorino lo cual -en mi opinión- arruina completamente la receta.
  • Contrariamente a lo que se piensa, no todas las salsas italianas llevan ajo y esta es una de ellas.
  • Lo mismo va para la pimienta, los puristas rebaten que en la receta original no va esta especia, asi que lo dejo al gusto de cada persona. Yo lo que hago es poner un molinillo de pimienta en la mesa, asi cada quien se la puede agregar recién triturada si lo desea.

Spaghetti all'amatriciana
En esta receta le he agregado la cebolla, porque en casa nos encanta con esta variante, pero como ya mencioné antes, en la receta original no va, asi que lo dejo al gusto.

  • 250grm de espaghetti
  • 3 lonchas de guanciale de 1cm de espesor, cortadas a tiras pequeñas. (1)
  • 1 lata de tomates a pedacitos, sin semillas. Pueden hacer su propia salsa con tomates frescos, pasados en agua caliente, pelados, sin semillas y luego cortados a pedacitos finos.(2)
  • 1/2 cebolla a pedacitos.
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 2 chiles (peperoncini) desmenuzados.
  • Aceite extravirgen de oliva, si se desea.(muchos prefieren no usar aceite ya que el guanciale suelta bastante grasa, pero a mi gusto el sabor del aceite enriquece en mucho el resultado final).
  • Pecorino (queso estacionado de oveja).
  • Sal
  • Pimienta fresca si se desea.

En una cacerola (3) poner un poco de aceite  y freír el guanciale con la cebolla y el chile (peperoncino). Cuando la parte blanca del guanciale esté transparente agregar el vino y dejar evaporar. Agregar el tomate y salar al gusto. Dejar cocinar por alredor 15 min. a fuego bajo(4). Mientras tanto cocer la pasta al dente, colarla y agregarla al jugo mezclando muy bien todo y dejando cocinarse por uno o dos minutos. Servir y agregar pecorino al gusto y pimienta recién triturada si se desea.
Buon apetito!
amatriciana